Iván Domínguez #15cociñeiros

#15cociñeiros al descubierto: Iván Domínguez

Talento, disciplina, rigor y exigencia. Así es Iván Domínguez dentro y fuera de la cocina, en la que se ha convertido en el abanderado del Atlántico más puro.

En la cocina

  • ¿Por qué cocinero/a? Pues por pura casualidad. Lo mío desde luego no pintaba en ningún momento que fuese a terminar en esta maravillosa profesión… Un buen consejo de un amigo de la familia y la decisión de mi padre de encaminarme hacia la Armada hizo que descubriera un mundo que me enganchó desde el primer momento… ¡BENDITA CASUALIDAD!
  • ¿Cómo y cuándo surgió? Pues surgió en un barco (no el Titanic, aunque amor también lo hubo :). Después de pasar tres meses fregando las bandejas del comedor de Marinería tuve la suerte de que alguien se fijara en mi y me dejara dar un paso más. Eso hizo que un chaval de 18 años descubriese que cocinar era algo que realmente le hacía disfrutar.
  • Algo insoportable. La mala interpretación sobre alergias, intolerancias de los clientes, en algunos casos inexistentes… cuando realmente son temas muy serios y que vivo de primera mano.
  • Una virtud. Me considero muy trabajador, aunque empiezo a dudar si realmente es una virtud.
  • Un defecto. Muchos… Uno de ellos es que soy muy cabezón, me cuesta mucho dar el brazo a torcer.
  • Un vicio. Pues ahora mismo, correr. Desde hace un par de años se convirtió en algo que me mantiene cargado, feliz, que me equilibra para poder llevar este oficio de la mejor manera.
  • ¿Para quién cocinar? Para Noe, mi chica. Lo disfruto mucho, sobre todo si ella me echa una mano… Jajaja.
  • Un producto fetiche. Las sardinas, bien cargadas de grasa… Es un producto que me apasiona trabajar.
  • Un producto a evitar. Los piñones. Esta es una respuesta fácil, soy alérgico a ellos.
  • Un sitio para comer. En casa de mis padres, un domingo, coincidiendo con mis padres y hermanas. Y si mi madre hizo callos, es la bomba.
  • Una referencia. Marcelo Tejedor, mi maestro y la persona que realmente tuvo la paciencia para enseñarme a caminar en este mundo tan duro como el de la cocina.

Conozcámonos un poco mejor…

  • Un momentazo. Dos. Los días que nacieron Aaron e Isaac, mis dos astillas.
  • ¿Reír o hacer reír? Ambos, normalmente reír, y si es de uno mismo es brutal.
  • Una película. Braveheart. Hace años que no la veo pero recuerdo una época en la cual lo hice incansablemente. Serían las faldas… 🙂
  • Una serie. El Príncipe. Mis padres me aconsejaron que la viera y resultó un enganche. ¡Y no es nada fácil tenerme pegado al sofá!
  • Un/una cantante o grupo de música. El Barrio, me encanta escucharlos.
  • Una canción. Fiesta (The Pogues).
  • Una red social. Instagram.
  • Un refugio. Courel, Galicia 100% , en estado puro.
  • Un destino de vacaciones. Estoy deseando pisar Islandia, pero tengo a mi lado un mosquito que huye del frío… Seguiré picando piedra hasta conseguirlo.
  • Si no fueses cocinero serías… Cocinero, sí o sí… No tendría escapatoria.
  • Un sueño. Seguir disfrutando al máximo de todo, como hasta ahora, que nada cambie.